domingo, 31 de octubre de 2010

Fotografiando la Caleta Valdés al amanecer, elefantes marinos y paisajes solitarios

Fotografiando la Caleta Valdés al amanecer, elefantes marinos y paisajes solitarios
Si la salida del sol en el mar es un espectáculo único en cualquier rincón del mundo, poderlo apreciar en Caleta Valdés es algo egoista, personal, es propio, es todo para uno, nadie en la inmensidad, solo el sol y la playa, el sonido de las olas, los elefantes marinos, golondrinas y cabecita negras son un arrullo en todo el silencio de la naturaleza que llega hasta los confines del horizonte.

Fotografiando la Caleta Valdés al amanecer, elefantes marinos y paisajes solitarios
La Caleta Valdés mas allá de ser con sus 30 km de longitud, un accidente geográfico único en Argentina, es un santuario de elefantes marinos y pingüinos, visitado en esta época al igual que entre febrero y abril, por las orcas.

Fotografiando la Caleta Valdés al amanecer, elefantes marinos y paisajes solitarios
Es la mejor hora para fotografiar la fauna en este destino, porque el sol pinta las superficie que encuetra a su paso, con colores cálidos. El atardecer es también una gran hora para los colores, pero esta parte de la Península Valdés recibe mayormente sombra, para el amante de la fotografía un amanecer en Caleta es un importante asierto no solo por la vivencia, también a la hora de recordar el momento viendo las fotos eternizadas por la tecnología.

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